Leads en una hoja de cálculo, presupuestos en la bandeja de alguien, seguimientos que se escapan. Un buen CRM acaba con eso. Elegimos el adecuado, lo montamos en torno a cómo vendes y nos aseguramos de que tu equipo lo use de verdad.
Un CRM es el único lugar donde viven todos los leads, clientes, presupuestos y conversaciones. Quién pidió precio la semana pasada, qué tratos esperan respuesta, qué compró antes un cliente: una búsqueda en vez de cinco bandejas de entrada.
Las herramientas no son lo difícil. La mayoría de proyectos de CRM fracasan porque el sistema nunca encaja con cómo trabaja el equipo de verdad, y la gente vuelve en silencio a sus hojas de cálculo. Por eso partimos de tu proceso de ventas, no de las funciones del software.
Implementamos el sistema, montamos tus pipelines y tu flujo de presupuestos, migramos tus datos limpiamente y formamos a las personas que trabajan en él a diario. Cuando lo entregamos, funciona y se usa.
Todo lo de abajo forma parte del trabajo. No escondemos funciones detrás de planes premium.
El sistema que encaja con tu tamaño y presupuesto, configurado en torno a tu proceso. No tenemos acuerdos de reventa.
Los leads de formularios web, email y WhatsApp aterrizan solos en el CRM, asignados a la persona correcta.
Etapas que reflejan cómo vendes de verdad, para que el pipeline te diga qué hacer después.
Presupuestos desde plantillas, recordatorios automáticos cuando se quedan en silencio. Ningún trato muere por un seguimiento olvidado.
Tus contactos e historial existentes trasladados, deduplicados y organizados.
Sesiones cortas y prácticas por rol. Un CRM solo funciona cuando todo el equipo vive en él.
Nos sentamos con tu equipo y mapeamos cómo fluyen hoy los leads y clientes, huecos incluidos.
Pipelines, campos, plantillas y automatizaciones, configurados en el CRM que encaja.
Los datos existentes, limpios y trasladados, para que el primer día empiece completo, no vacío.
Formación por rol y ajustes las primeras semanas según cómo lo usa el equipo de verdad.
Diseñamos en torno a cómo vendes. La herramienta viene después, y no ganamos nada con las licencias.
Un CRM que el equipo ignora es una factura mensual a cambio de nada. La formación y el seguimiento son parte del trabajo.
Conectamos el CRM con tu web, tus flujos de email y tus anuncios, para que marketing y ventas vean la misma verdad.
HubSpot, Pipedrive y monday.com casi siempre, y nos adaptamos a lo que ya uses. Elegimos según el tamaño de tu equipo, tu proceso y tu presupuesto, no por comisiones de partner, porque no tenemos.
No. Primero lo exportamos todo, lo limpiamos y deduplicamos, y lo cargamos en el sistema nuevo antes de que nadie cambie. El sistema antiguo queda intacto hasta que confirmes que está todo.
Una configuración enfocada para un equipo pequeño lleva de dos a cuatro semanas. Migraciones mayores con automatizaciones a medida, seis o más. Con el presupuesto recibes un calendario concreto.
Un precio fijo de proyecto por la configuración, acordado por adelantado tras la llamada inicial. La licencia del CRM va directa a ti; no le añadimos margen.
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